Como ser padres mejores según la filosofia Montessori

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Oliver está pasando por una etapa difícil: llora mucho cuando estamos en casa. No he entendido aún si es por falta de estímulos, malestar general causado por los dientes, aburrimiento de estar siempre con mamá, una combinación de todas esas cosas, o si es, de hecho, sólo una fase (que es lo más probable!).

El problema es que su llorar sin motivo aparente me pone muy nerviosa y, desde el principio, es la única cosa que me molesta muchísimo. No estoy hablando de pequeñas quejas, es llorar a estilo rabieta. Me vuelve loca.

El curso Montessori más reciente que tomé trató de la transformación del adulto, que es absolutamente necesaria en un entorno Montessori—o en cualquier entorno, en mi opinión. María Montessori escribió en El secreto de la infancia:

El adulto es parte del entorno del niño; el adulto debe ajustar a sí mismo a las necesidades del niño, no debe ser un obstáculo para él y sustituirse al niño en las actividades esenciales para el crecimiento y el desarrollo.

Al final del curso todos tuvimos que elegir un aspecto de nosotros mismos que queríamos mejorar: yo elegí la paciencia y el control de la rabia, y tengo que admitir que ha sido muy difícil, probablemente el reto más difícil de este viaje Montessori hasta ahora.

Así que hoy voy a darte el mismo reto: iniciar tu propia transformación, empezar a trabajar en algo que te cuesta con el fin de convertirte en un mejor padre para tus hijos y una persona mejor. Antes de elegir tu reto, te explico rápidamente lo que significa “transformación del adulto”  en Montessori y te cuento una anécdota divertida (en retrospectiva) de hace unos días.


De acuerdo con la filosofía Montessori, hay cuatro aspectos de la transformación que necesita realizar una persona que quiere convertirse en guía Montessori (“guías” es como se llaman los maestros en una escuela Montessori):

  1. Espiritual y emocional (que implica un cambio de actitud hacia el niño y la vida en general)
  2. Físico (que implica mantener un estilo de vida saludable, prestar atención a nuestro tono de voz, evitar vestirse de manera extravagante)
  3. Intelectual (entender el desarrollo del niño, que es un proceso de aprendizaje continuo)
  4. Técnica (saber utilizar los materiales y saber cuándo intervenir y cuándo no)

Para un padre como tú y yo, sin embargo, creo que la transformación más importante—que dará forma a la relación con nuestros hijos—es la primera, la emocional. Realizar una transformación emocional significa, entre otras cosas:

  • Aprender a confiar en nuestros hijos y siempre darles el beneficio de la duda: María Montessori dice que no hay mal niño y yo le creo; un niño que se porta male está dando una señal de que ha encontrado un obstáculo en su desarrollo y es nuestro trabajo de padres entender y ayudarles a entender.
  • Aprender a ser paciente, aceptando el ritmo del niño, y ser comprensivo cuando su comportamiento no cumple con nuestras expectativas.
  • Aprender a ser perseverante cuando las cosas no salen como queremos.
  • Aprender a ser humilde y admitir nuestros errores.
  • Aprender a reconocer y gestionar nuestra ira para ayudar a nuestros hijos a reconocerla y gestionarla ellos mismos.
  • Aprender a escuchar activamente, que es el primer paso para que una persona se sienta valorada.

Ahora, antes de comprometerte con esto, quiero que sepas que va a ser duro y que vas a cometer errores una y otra vez. Es importante darse cuenta de que esto es una transformación lenta—que tardará años—por lo que no puedes ser demasiado estricto contigo mismo, tienes que admitir cuando fallas y tratar de mejorar la próxima vez. Esto es uno de mis recientes fracasos.

Hace unos días llevé a Oliver al parque. Como todos los días, se quedó dormido en el coche volviendo a casa, que significa que luego le puedo poner a dormir directamente en su cama y tener una o dos horas libres para cocinar una comida sana, escribir, relajarme, limpiar. Tiempo para mí.

Cuando llegamos a casa, dejé la puerta abierta y le llevé directo a su habitación, pero al ponerle en la cama todas (todas!) las puertas del piso se cerraron de un golpe por el viento. Oliver no se despertó. Pero entonces Colbie empezó a ladrar porque se quedó encerrada en una de las habitaciones. Oliver abrió los ojos, yo corrí medio frustrada a callar a Cobie y volví corriendo a Oliver para intentar dormirle otra vez. Contra todo pronóstico, funcionó.

Pero entonces la puerta que había dejado abierta ce cerró de un golpe. Oliver levantó la cabeza, con los ojos muy abiertos, pero por no sé que milagro volvió a apoyar la cabeza y parecía dormirse. En este momento el vecino llamó al timbre para que decirme que la puerta estaba abierta (no me digas?!). Yo corrí frenéticamente—y ahora enfadada—a la puerta, le despedí no tan cortésmente como habría podido, cerré la puerta y volví a Oliver. Pero era demasiado tarde, él estaba completamente despierto y yo acababa de perder mi tiempo personal (que ultimamente necesito como el aire).

Traté obsesivamente de volverlo a dormir durante unos 20 minutos, pero él me miraba fijamente con ojos interrogativos, y yo me sentía más y más frustrada. La verdad es que estaba muy enfadad, necesitaba mi tiempo libre. Traté de calmarme, lo llevé a la cocina y le puse en su torre de aprendizaje, pero cuando me di cuenta de que no había nada para comer (eran las 14:00 y tenía muchas hambre!) me puse a llorar por un misto de frustración, ira, decepción.

Claro, ultimamente estoy muy emocional—una mezcla de hormonas del embarazo, falta de sueño de calidad y dificultades para adaptarse a nuestra nueva realidad—pero no debería dejarme llegar a ese estado de ánimo. No es bueno para nadie y no mejora ninguna situación. Luego, cuando tuve un minuto para sentarme, volví a pensar en lo que había pasado y mentalizarme en lo que habría podido hacer ne lugar de lo que hice.

Al día siguiente, ocurrió algo parecido y estaba a punto de perder mi tiempo personal otra vez: pero acordándome del día anterior, me calmé (todavía no bien como habría podido) y pacientemente, respirando profundamente, esperé a que Oliver volvió a dormirse. Y lo hizo.

Así que esto es lo que estoy trabajando, poco a poco, munito por minuto. La paciencia y el control de la ira.

Ahora, ¿cuál es tu reto? ¿Qué quieres mejorar de tu forma de ser padre?


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La mujer detrás de las palabras

Me llamo Carlotta, tengo 33 años, soy italiana, estoy casada con un finlandés, y juntos criamos a Oliver (4) y Emily (2) Montessori e multilingües. Estamos vendiendo todo para viajar por el mundo.

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  1. Ciao Carlotta,
    ho iniziato da qualche settimana a seguire il tuo blog, ma ho trovato il tempo di scriverti solo ora. Innanzitutto ti ringrazio per l’idea del lettino Montessori che abbiamo messo in pratica e che il mio bimbo di 19 mesi adora!!
    Come te, anch’io sto cercando di lavorare molto sulla pazienza e l’autocontrollo, il nanetto di casa è un testone furbo e caparbio, chissà da chi ha preso… 😛 … e ci mette veramente a dura prova.
    Io ho l’aggravante, anche se non la scusante, di essere fuori di casa per lavoro 12 ore al giorno con pendolarismo di mezzo e quando rientro sono davvero esausta, anche il piccolo è stanco dopo una giornata passata sempre in pista e giustamente alla sera vuole la sua mamma interamente per sé (per darti l’idea, sono mesi che si sveglia alle 6.30-7 di mattina e non fa più il pisolino al pomeriggio… non sai quanto ti invidio l’una a due ore libere che riesci a ritagliarti!!).
    Come puoi immaginare quindi la scintilla è facile che scocchi. Però ci sto lavorando, quando mi rendo conto che sto per perdere la pazienza, mi allontano dalla stanza oppure penso che il giorno dopo starò ancora diverse ore senza vederlo. E questo devo dirti sta funzionando, calma me e di riflesso calma anche lui e si crea un clima più sereno e costruttivo per tutti.
    Sono convinta che non ci sia una ricetta standard per diventare genitori migliori secondo la filosofia Montessori, e sono anche convinta che la strada educativa che abbiamo intrapreso per i nostri figli, e anche per noi, sia tutt’altro che facile, però credo davvero che ne valga la pena.
    Buona giornata

    • Carlotta - julio 25, 2016

      Clara, grazie per il tuo commento e grazie anche per darmi una nuova prospettiva sulla mia giornata: sono fortunata che Oliver fa un buon sonnellino al pomeriggio… non so come farò quando smetterò! 😉 Anche io spesso faccio esattamente come te: penso a quanto sono fortunata a poter stare così tanto tempo con mio figlio, perché ci sono altre mamme, come te, che non possono (è proprio vero che ogni realtà di mamma non è facile, by default). Ti ringrazio ancora e continuiamo a lavorarci sopra! Buona giornata anche a te!

      PS. Sono contentissima che abbiate creato il lettino Montessori e che al vostro piccolo piaccia! Yuppy!

  2. Ciao Carlotta… leggerti mi riempie sempre di serenità nonostante questa volta il racconto, purtroppo per te, non descrive la situazione più serena in quel momento. Ma sai perché? Perché è esattamente la frustrazione che provo quasi ogni giorno con mio figlio. Come ho avuto modo di raccontarti in precedenza, è un bambino che dorme proprio poco di notte (ormai ha un anno e mezzo abbondante e ho perso le speranze di poterlo veder dormire qualche ora di seguito) e quasi nulla di giorno. Il pomeriggio anch’io cerco sempre di approfittare di un suo momento di riposo per ricaricarmi, ma più frequentemente quel tempo mi serve per tirare avanti la casa (e il termine tirare avanti non è usato a sproposito), cucinare, preparare i giochi per il mio bimbo e tutte quelle attività quotidiane che vanno fatte dopo la giornata di lavoro; a volte (spesso) mi serve per riprendermi un po’, perché ho dei problemi di salute che mi costringono a fermarmi a riposare.
    Il problema è che fa esattamente come fa Oliver e purtroppo, più di una volta, mi sono ritrovata a piangere disperata o a cercare in ogni modo di non sfogare su di lui la mia frustrazione e il mio nervosismo. E pensa che non aspetto un bambino quindi la “colpa” è tutta mia, niente ormoni birichini!
    Quindi ti sono vicina, ti leggo, e accetto la sfida. Provando a lavorare sullo stesso tuo aspetto perché è esattamente la parte di me che mi piace meno.
    Scusa se mi sono dilungata, un abbraccio e a presto.
    Silvia

    • Carlotta - julio 25, 2016

      Carissima Silvia, che bello ritrovarti nei commenti! La colpa è sempre tutta nostra (gli ormoni sono una scusa bella e buona! ;-), e credimi se ti dico che non c’è madre con cui abbia parlato che non mi abbia detto: “a volte devo lasciarlo piangere, chiudermi in bagno, mettermi le dita nelle orecchie e urlare tra i denti”. In più, non so davvero come tu faccia senza dormire la notte… sei una super mamma con dei super poteri e ricordati che stai facendo del tuo meglio, sempre e comunque! Dai, lavoriamoci insieme su questi aspetti che non ci piacciono di noi, che l’unione fa la forza!

  3. Non ho risposte, ma solo riflessioni che mi piace fare su questo Blog perché lo trovo una tela di interessanti pensieri aperti a quelli di tutti.
    Franz Brentano, che fino a pochi mesi fa non sapevo essere, se vogliamo chiamarlo così, uno dei padri della Psicologia moderna, sosteneva: “Non esiste una realtà in sé, ma solo quella a cui noi attribuiamo un significato in termini di intenzione”.
    In pratica la realtà – tutta – andrebbe valutata per la sua relazione di interdipendenza con l’osservatore. Che cambia a seconda di chi osserva.
    Quello che sto cercando di esprimere è che se si trova nella Filosofia Montessori una sorta di traccia da seguire, si fa bene a farlo. Ma credo importante modulare l’ascolto della propria realtà (quindi del nostro vissuto) sulla base non solo di chi siamo e dell’ambiente in cui viviamo, ma del pregresso che abbiamo. E nessuno meglio di noi lo conosce e lo può interpretare.
    Sono sempre stata istintivamente convinta, e lo sono maggiormente da che vivo un mondo parecchio omologato, che, per non sminuirla, abbia senso personalizzare la propria esistenza. Quindi certo, evviva Montessori.
    Ma prima di tutto evviva la vita che ogni giorno ci capita davanti ai piedi e ci obbliga a correggere il tiro su cosa succede, imprevedibile ed inaffidabile come solo la vita sa essere, perché il lavoro su noi stessi dura fino a che non chiudiamo gli occhi e non concerne solo il ruolo del genitore, ma tutti i ruoli. Per questo ha valore credere che, accanto a tutti i processi mentali cognitivi, per restare unici come in effetti siamo, ci debba essere anche tanta, tanta, tanta spontaneità e giocoso stupore verso quanto è e resta e resterà incontrollabile. Così da avere la forza di accettare che può non esserci una spiegazione che calza per tutti, anzi, può proprio non esserci spiegazione.
    Un sorriso. Mamma

    • Carlotta - julio 25, 2016

      Ciao mami, grazie per il tuo commento. Sono d’accordo con te quando dici che bisogna “modulare l’ascolto della propria realtà”, ma credo che, soprattutto nell’essere genitori, un modello da seguire sia necessario.

      Saper essere spontanei e correggere il tiro è importante, certo, ma studiare e prepararsi per sapersi migliorare, per prevedere e prevenire, per saper fronteggiare situazioni difficili, questo credo sia il vero compito del genitore. Che è un ruolo estremamente delicato, perché i nostri figli non hanno scelto noi, noi abbiamo scelto loro e proprio per questo loro non ci devono assolutamente nulla: siamo noi genitori a dover dar loro tutto senza chiedere (o aspettarci) nulla in cambio, né ora né mai. Rispetto, dedizione, amore, comprensione, pazienza, temperanza, tutto da noi a loro, non viceversa. E possiamo solo sperare che non sia a senso unico, ma sicuramente non aspettarcelo.

      Questo è il tipo di madre che sto diventando e lo devo soprattutto al metodo Montessori, che spero sempre più genitori decidano di seguire. Un abbraccio.

  4. Oh mio dioooooo! !! Grazie carlotta grazie davvero . Ma proprio tanto. Questo nuovo post calza a pennello. E sono ‘contenta ‘ di sapere che non succede solo a me . Il tuo esempio mi è successo giusto ieri. Non con porte aperte vicini o cane ma con Tommaso che stranamente non voleva più dormire e io che dovevo fare mille cose mie. Perché è vero che la mamma alla fine si annulla però insomma, alcune cose le vorrebbe ancora fare ogni tanto. Tipo andare avanti con il.diario che gli sto tenendo del primo anno e in questi giorni sono un po’ indietro. Settimana scorsa ho perso proprio la pazienza in un modo che non mi era mai successo , ho alzato anche la voce un po, il.tutto per la stanchezza , lui che non mangia le pappe , questo caldo che mi sta uccidendo quest anno e …. si sono stanca. Esaurita. Ho scoperto di avere molta pazienza da quando è nato ma poi ad un certo punto inevitabilmente si sommano tante cose e scoppio. Basta anche una cretinata o una dimenticanza di mio moroso. Ma non posso fare tutto da sola !! Gli ho chiesto scusa poi in duecento lingue e sono scoppiata a piangere come una fontana perché mi sono proprio sentita una merdaccia. E non va bene. Devo stare più attenta. Sono umana ma ora sono mamma e non devo scoppiare in questo modo. Ma le prime tue righe le ho proprio sentite mie : quando piange senza un motivo apparente ( perché ora non si esprime anfora verbalmente quindi posso solo intuire i motivi )mi.manda fuori di testa e divento pazza anche io. Verissimo.
    Mmmmm. … un bel respiro profondo e via…. decisamente devo lavorare anche io su questo ! Un bacio

    • Carlotta - julio 25, 2016

      Cinzia, grazie a te per il tuo commento! Bello quello che hai scritto: “Sono umana, ma ora sono mamma”. L’altro giorno sentivo mio marito parlare con suo fratello dopo che erano stati un paio d’ore con Oliver mentre io ero via. La conversazione andava più o meno così: “Ma come fa Carlotta da sola tutto il giorno?”, “Ma, a dire il vero non lo so, per me è impensabile!”. Ma è la verità, noi donne, tutte, acquistiamo un alone di supereroine quando diventiamo mamme, ma anche i supereroi hanno bisogno di una mano e chiedere aiuto (cosa con cui faccio fatica da sempre) è una lezione che imparo ogni giorno da quando Oliver è nato. Ecco, come dici tu, un bel respiro profondo e via! In bocca al lupo e spero di leggerti ancora nei commenti. Grazie per seguirmi 🙂

  5. Scusa ho dimenticato un ps: l’algarve è bellissima . Ci sono stata a novembre di tanti anni fa e si stava benissimo. In quel periodo c’erano solo anziani e non ho frequentato spiaggia perché ero lì per altri motivi ma bella davvero.
    Altrimenti sempre le Canarie sono il top e già le conoscerai bene. Ciao e buon meritato riposo per quando verrà

    • Carlotta - julio 25, 2016

      Grazie! Alla fine mi sa che anche noi ci andremo a ottobre/novembre. Ad agosto abbiamo deciso di visitare Berlino e non vediamo l’ora di partire!

  6. ANGELICA - julio 21, 2016

    EXCELENTE ARTICULO, Comparto tus puntos de vistas.
    Yo también estoy en un profundo cambio interno, Sara cada día me solicita mas y mas paciencia. Y sobre todo mucha sabiduría para explicarle las situaciones de vida que se van presentando.

    Muchas gracias
    Buen verano.

    • Carlotta - julio 25, 2016

      Gracias por tu comentario, Angelica. Eso es, un profundo cambio interno es lo que los padres tenemos que realizar. Y dicho por ti, que eres una mamá maravillosa que yo personalmente aprecio mucho, me tranquiliza: tenemos que aprender mucho todavía, pero lo estamos haciendo bien. Siempre.

      Buen verano a vosotras también.

  7. I really love your honesty in this post! Indeed, we are the ones who need to be trained in order to provide the kind of conscious parenting we, as Montessorians, aspire to. Finding the balance of nurturing ourselves while we strive to create optimal environments for our children is the key! That and kindness to ourselves and forgiveness for when we just do do any of it as planned!

    I really feel that being supported by having our children in the Casa del Mar community will really create the opportunity to nourish all of these aspects simultaneously.

  8. Hello, Carlotta, I absolutely agree with you that emotional aspect is very important treating with kids. Being mom and quite an impatient person by nature, it is a day to day struggle first of all with myself, with my character and personality, calming me down, learning to count up to ten and breathing deeply, trying in this way benefit in the relationship with muy little boy. It is not easy, but I am on the right way, though it will take time…

  9. Ciao Carlotta,
    in realtà ancora mi sto preparando ad essere una mamma; sono al settimo mese. Mi sono imbattuta più volte nel tuo blog che trovo ben fatto, complimenti!
    Anche per quanto mi riguarda dovrò assolutamente lavorare sulla gestione della mia emotività e sopratutto per quanto riguarda la sfera della rabbia.
    Grazie dei consigli e suggerimenti…continuerò a seguirti!

    • Cara Martina, grazie per le tue parole.

      Alla fine, anche grazie a post come questo, ho imparato che facciamo tutti fatica con le stesse emozioni e sfide quando si tratta di essere genitori, e spero che il mio percorso possa aiutare o almeno ispirare un pochino quello di altre mamme.

      Proprio sulla rabbia (che sto sperimentando a un livello mai provato prima da quando non posso dormire di notte) sto scrivendo un post con alcuni piccoli consigli che mi sento di dare.

      Un abbraccio e a presto 🌸


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