🌸 La Tela di Carlotta
Entra
it es

Cuando termina el amor en la pareja?

ene 21, 2015 • Mamás, papás & niños

Hoy quiero compartir un cuento de di Jorge Bucay. Nada especial, solo un cuento.


Había una vez una princesa, que quería encontrar un esposo digno de ella, que la amase verdaderamente. Para lo cual puso una condición: elegiría marido entre todos los que fueran capaces de estar 365 días al lado del muro del palacio donde ella vivía, sin separarse ni un solo día. Se presentaron centenares, miles de pretendientes a la corona real. Pero claro al primer frío la mitad se fue, cuando empezaron los calores se fue la mitad de la otra mitad, cuando empezaron a gastarse los cojines y se terminó la comida, la mitad de la mitad de la mitad, también se fue.

Habían empezado el primero de enero, cuando entró diciembre, empezaron de nuevo los fríos, y solamente quedó un joven.Todos los demás se habían ido, cansados, aburridos, pensando que ningún amor valía la pena. Solamente éste joven que había adorado a la princesa desde siempre, estaba allí, anclado en esa pared y ese muro, esperando pacientemente que pasaran los 365 días.

La princesa que había despreciado a todos, cuando vio que este muchacho se quedaba empezó a mirarlo, pensando, que quizás ese hombre la quisiera de verdad. Lo había espiado en Octubre, había pasado frente a él en Noviembre, y en Diciembre, disfrazada de campesina le había dejado un poco de agua y un poco de comida, le había visto los ojos y se había dado cuenta de su mirada sincera. Entonces le había dicho al rey:- Padre creo que finalmente vas a tener un casamiento, y que por fin vas a tener nietos, este es el hombre que de verdad me quiere.

El rey se había puesto contento y comenzó a prepararlo todo. La ceremonia, el banquete e incluso, le hizo saber al joven, a través de la guardia, que el primero de Enero, cuando se cumplieran los 365 días, lo esperaba en el palacio porque quería hablar con él.Todo estaba preparado, el pueblo estaba contento, todo el mundo esperaba ansiosamente el primero de Enero. El 31 de Diciembre, el día después de haber pasado las 364 noches y los 365 días allí, el joven se levantó del muro y se marchó. Fue hasta su casa y fue a ver a su madre, y ésta le dijo:

  • Hijo querías tanto a la princesa, estuviste allí 364 noches, 365 días y el último día te fuiste. ¿Qué pasó?, ¿No pudiste aguantar un día más?

Y el hijo contestó:

  • ¿Sabes madre? Me enteré que me había visto, me enteré que me había elegido, me enteré que le había dicho a su padre que se iba a casar conmigo y, a pesar de eso, no fue capaz de evitarme una sola noche de dolor, pudiendo hacerlo, no me evitó una sola noche de sufrimiento. Alguien que no es capaz de evitarte una noche de sufrimiento no merece de mi amor, ¿verdad madre?

Este cuento lo dedico a una persona especial (ella sabe quien es porque creo que le hablare al corazón).

Cuando estamos en una relación, en cualquier momento, al principio o más allá, y nos damos cuenta de que pudiendo evitarnos una mínima parte de sufrimiento, el otro no lo hace, es porque todo se ha terminado. El amor se ha terminado. Y no merece la pena estar juntos.

Es tan fácil hacerse feliz…

Comentarios

Dime qué opinas

¿Te ha gustado? Estás de acuerdo? Me encantaría saber qué opinas.

Creo que estos te gustarán

Colleciones

¿Acabas de llegar a La Tela?

He preparado unas colecciones de artículos que he escrito en los últimos años. Quizás que non encuentres algo que te interesa.

El blog

Los últimos artículos en el blog

Escribo principalmente sobre ma/paternidad dulce, Montessori, multilingüismo, sostenibilidad y viajar con niños.

Mamás, papás & niños

No sabemos como ser padres, lo aprendemos sobre la marcha. Esto es mi ser madre, mis pequeñas victorias y amargas derrotas, mis verdades incómodas y las interminables lecciones de vida. Y también todo los productos y de bebés y juguetes que nos gustan más.

Vida sostenible

Vivir de manera sostenible para mí no significa solo tener un estilo de vida más ecológico. Significa tomar decisiones sostenibles para nuestro planeta, las personas que los habitan, pero también para nuestra vida, nuestro estilo de vida y nuestra felicidad. Significa aprovechar cualquier oportunidad diaria para evolucionar como seres humanos, para ser más felices, más sanos, más amables, más responsables y más cuidadosos — la única forma sostenible para un futuro significativo.