La Tela di Carlotta
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Echo de menos a mi niño! (Pasar de uno a dos hijos)

feb 4, 2017

Emily ya tiene un mes, pero yo escribí esto cuando tenía solo cinco días. Ayer volví a leerlo y decidí compartirlo contigo porque de todas las emociones que me esperaba vivir, no pensaba que esta habría sido la más intensa. Me pregunto si todas las mamás se sienten así cuando llega el segundo hijo…

Estoy curiosa, cual ha sido tu experiencia del pasar de uno a dos hijos? Qué te pareció difícil y fácil? Compártelo aquí abajo :-)


Hoy Oliver se despertó cuando Emily todavía estaba durmiendo, así que corrí a su habitación antes de que pudiera levantarse de la cama, le cogí y le llevé al salón. Me abrazó y puso la cabeza en mi hombro.

Nos hemos echado de menos desde que ha llegado Emily.

Me senté en el sofá, se sentó en mis piernas, yo le abracé, él miró a su alrededor—como para averiguar dónde estaba Ellie (como la llama él). Puso la mano en mi camisa (desde que dejó de amamantar le encanta tener su mano en mi pecho, le calma) y se quedó allí cogiendo todos mis besos y mimos. Y así, se durmió. Estuvimos allí juntos durante al menos una hora, mi brazo estaba dolorido, necesitaba desesperadamente hacer pipí, los dos estábamos sudando, pero no me habría movido por nada en el mundo mundial.

Le he echado de menos a mi niño. Muchísimo.

Si me preguntas cuál fue la parte para mí más difícil de pasar de uno a dos hijos, no tengo duda alguna: no tener tiempo para estar con Oliver. Hemos estado juntos, solo él y yo, todos los días durante 21 meses y 16 días. Todo lo que hacía, lo hacía con él. Adonde iba, iba con él.

Desde que Emily llegó hace cinco días—y me convertí nuevamente en una teta gigante dispensadora de leche las 26 horas al día—no he conseguido jugar con Oliver, sentarme con él y leer un libro, pasar tiempo de calidad los dos solos.

Esa fue mi verdadera montaña rusa emocional de los primeros días como madre de dos. Me encanta la conexión increíble y exclusiva que tengo el privilegio de construir con Emily, pero mi corazón dolía un poco cada vez que veía a Oliver jugar feliz con papá mientras yo amamantaba a Emily en el sofá, cuando me contaba de lo increíble que se lo había pasado en el centro comercial mientras yo me quedé en casa con Emily, cuando la abuela lo llevaba a dar uno de mis queridos paseos, cuando veía su entusiasmo después de construir la torre más alta de Lego con zia Cri.

Así que hoy, en lugar de dejarle jugar con papá y tomarme un poco de tiempo para mí mientras que Emily dormía, he aguantado a Oliver en mis brazos. Le he acariciado el pelo, besado la cabeza un millón de veces, he disfrutado de su aliento en mi cuello, le he mirado mientras dormía. Y por primera vez en estos cinco días de emociones intensas, me he vuelto a sentirme entera.

Como todo lo que es ser padres, se aprende sobre la marcha. Hoy he aprendido que necesito a Oliver tanto como él me necesita a mí. Así que desde hoy, cada vez que podré, pasaré tiempo con él, le dormiré yo, leeré un libro con él, jugaré con él, haremos la torre de Lego más alta del mundo, le levaré de paseo a recolectar piedras y hojas, le llevaré a tomar un zumo de naranja y un croissant (su favorito!) y pasaremos tiempo de calidad juntos.

Porque estos cinco días me han recordado cuanto sea importante (y bonito) dedicar tiempo a solas a las personas que amamos.

Ps. Hoy he vuelto a pensar en este bonito poema.

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Comentarios

Joana • feb 13, 2017

Muchisimas gracias! Estoy embarazada de mi [email protected] [email protected] Recordare tus palabras cuando llegue

🌸 Carlotta • feb 16, 2017

Enhorabuena Joana y gracias por tu comentario! Seguro que cada experiencia es diferente, pero sí que si hubiera sabido cuanto le iba a echar de menos a Oliver, habría pasado más tiempo de calidad con él antes (es decir, más tiempo sola con él, y menos con amigas y amiguitos ;-) Un abrazo y que vaya todo bien!

Una pajarita para Nico • feb 7, 2017

Bufff me has echo llorar muchísimo. Tengo un niño de 3 y estoy pensando activamente el tener otro. Pero a veces me pregunto si será posible querer igual de lo que quiero a Nico? Si será posible igualar un amor tan grande... Ahora te leo y bufff No se si podré echarlo de menos... creo que soy una hormona con patas ahora mismo. jajajjaa Me encanta tu blog, lo acabo de descubrir y por aquí me quedo leyendote. Besotes

🌸 Carlotta • feb 8, 2017

Hola y gracias por tu comentario! 💜 Creo que es una decisión muy personal, yo desde siempre sabía que quería más que un hijo y nada me habría hecho cambiar de opinión! La verdad, de echarle tanto de menos a Oliver no me lo esperaba, pero sé que es temporaneo, que pronto Emily podrá quedarse más tiempo sin pecho y yo podré tener citas con mi niño… de echo, ya hemos cambiado unas cosas: por la mañana le llevo yo a la guardería mientras Emily se queda en casa con el papi, y el miércoles le llevo a natación. Poco a poco… :-)

Y el amor… tenía las mismas dudas, pero ahora te puedo asegurar que no se divide, se moltiplica! Y si es posible ahora me parece amarle diez veces más a Oliver! :-) Un abrazo (y ahora voy a mirar tu blog ;-))

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