El año más difícil de mi vida (o sea, lo que me hizo la privación del sueño)

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Medio escribí este artículo hace mucho tiempo, hace más de 7 meses, pero nunca me pareció el momento adecuado para publicarlo. No estoy más preparada ahora, sigo en una montaña rusa de emociones y todavía no veo la luz al final de este túnel de la privación del sueño, pero me siento más fuerte y más segura. Así que decidí terminarlo y aquí va. Esta vez no hay consejos reales, ningún truco, y probablemente ni siquiera sea muy coherente. Solo una mamá que comparte.


Llevo durmiendo no más de dos horas seguidas desde hace 18 meses. Sin embargo, durante el primer año, a pesar de sentir una inexplicable tristeza, frustración y rabia, rara vez lloraba. Cuando tenía ganas de llorar, me tragaba las lágrimas, racionalizaba (¿cómo podía no estar feliz con dos niños sanos y maravillosos?) y construía muros a mi alrededor. Eventualmente, la tristeza desaparecía y me sentía “fuerte” otra vez.

Hasta la próxima vez, cuando tenía que lidiar con toda la tristeza acumulada… y la suprimiría otra vez. Y otra vez. Y otra vez. Durante mucho tiempo.

Me convertí en mi propia caja de Pandora.

En algún momento — a veces harta de consejos no solicitados — decidí dejar de aburrir a mis amigos y familiares con mis problemas. SI podía, evitaba las reuniones sociales, sino me ponía una sonrisa y entretenía conversaciones amistosas en modalidad zombie.

No me sentía feliz y empecé a desahogarme con la única persona que lo vivía todo conmigo, Alex.

Empecé a quejarme.

Sobre todo. De que él no contribuyera lo suficiente en la casa. De que no contribuyera de manera correcta en la casa. De esa lavadora que puso mal. De esa bolsa de basura que estuvo en la cocina durante días. De que usara la toalla equivocada para secar a los niños después del baño. De que no hiciera arroz con ese pollo al curry que los niños uno querrán comer. La lista sigue.

En realidad, podía apreciar racionalmente toda su contribución, pero no podía evitar de ver todas las fallas. Todo el tiempo.

Alex es la persona más optimista, positiva y paciente que conozco, pero poco a poco, queja tras queja, le rompí. Su positividad comenzó a desvanecerse. Él comenzó a contestarme mal, a ser impaciente e intolerante cuando se enfrentaba con mis quejas y mis estados de ánimo variables. Dejó de tener empatía hacia mí — lo único que necesitaba desesperadamente.

Afectó a todo en nuestra relación: nuestro cuidarnos uno al otro, nuestra complicidad, nuestra amistad, nuestra comunicación, nuestro afecto, nuestra vida sexual ya mínima. Mientras más tratamos de arreglarlo, de hablarlo, más nos distanciamos. Ya no hablamos el mismo idioma. Todas las discusiones terminaban con decidir que no estábamos de acuerdo, y a menudo nos íbamos a dormir enfadados: siempre lo arreglábamos por la mañana, otra disculpa y todos estaba bien.

Excepto que yo no estaba bien. Solo estaba reprimiendo más, tragándome más tristeza.

Varias noches me encontré buscando en Google “síntomas de depresión posparto” — de verdad este estado de humor era simplemente porque no dormía? — y leyendo foros para encontrar respuestas a preguntas como “¿Cómo sabes cuándo tu matrimonio se acabó?”, “¿Por qué no estoy feliz con mi vida perfecta?”. Me estaba ahogando por dentro, era el tramo más oscuro del túnel.

Luego, una noche…

Hace unos meses, después de otra discusión en la que saltamos de un tema a otro, culpándonos uno a otro y lastimándonos verbalmente, me dijo — lágrimas en los ojos — cuatro palabras que nunca olvidaré.

Extraño a mi mujer.

Allí sentada, las lágrimas comenzaron a derramarse por mis mejillas y todo lo que realmente pude decir fue, “yo también me extraño”. En ese momento me di cuenta de cuánto había cambiado y cuánto echaba de menos la persona que era — y nuestro equipo aún más. Lloré apoyada a su hombro durante lo que pareció una eternidad y nos abrazamos fuerte como no lo habíamos hecho durante mucho tiempo.

Esa noche me di cuenta de dos cosas:

  1. No era la única que sufría. A Alex también le costaba. Por diferentes razones y mostrándolo de diferentes maneras, pero él también estaba triste. Vernos vulnerables nos hizo sentir cerca nuevamente después de mucho tiempo. Demasiado a menudo queremos ocultar que somos vulnerables, pero olvidamos que la vulnerabilidad no es debilidad. Es fuerza. Muestra que estás en sintonía contigo mismo y es una herramienta poderosa para conectar con los demás.
  2. La privación del sueño está fuera de mi control, pero mi reacción es mi propia elección. Podría seguir quejándome y sintiéndome triste por mí misma, culpando a Emily por no dormir, Oliver por no escucharme, Alex por no tener paciencia, la falta de tiempo para mí y mi trabajo. O podría despertar a la guerrera que hay en mí y vencer a la mierda la privación del sueño (perdón por la expresión!).
    A menudo pensamos que nuestra tristeza, rabia, frustración dependen de factores externos y tenemos razón: a menudo lo que sucede en la vida no está bajo nuestro control. Pero la forma en que reaccionamos es nuestra propia elección — y siempre tenemos una opción.

Esa noche no cambió mucho en nuestra situación. A pesar de algunos progresos recientes, Emily sigue durmiendo mal. Alex y yo trabajamos mucho y mejoramos mucho nuestra relación, pero seguimos desviándonos a menudo — a veces incluso una sola oración nos hace equivocar de camino y acabar otra vez en el “bosque oscuro” durante días. Y en cuanto a mí, no dormir todavía afecta mucho mi estado de ánimo, y todavía estoy en un equilibrio precario entre la cordura y la locura (pero al fin y al cabo, ¿no es ese el estado natural de la maternidad?).

Pero algo, esa noche sí lo cambió. De alguna manera, las palabras de Alex hablaron directamente a la guerrera en mí y soltaron el ancla que me estaba reteniendo.

Desde entonces, dejé de encontrar excusas y compadecerme a migo misma, saqué dos cojones y ​​volví a vivir una vida llena: escribiendo, trabajando después de poner los niños en la cama, siendo productiva, bailando, comiendo más sano, dándome desafíos para evolver como individuo. Hoy soy más fuerte, más centrada, más segura. Me siento vulnerable en todo momento, pero invencible al mismo tiempo. Siento que me he convertido en mi propia mujer, come nunca he sido antes.

Y, sobre todo, ya no reprimo mis emociones; al revés, dejo que todo salga como sale, bueno o malo y sin culparme por ser humana: un día grité al máximo de mis pulmones “aaaahhhhhhhh” en el auto frente a los niños porque no podía soportar más discutir con mi madre; otro día lloré como un bebé porque mi amiga me contó buenas noticias; y hace unos días lloré durante media hora escuchando “Lost Stars”. La lista es larga, las emociones muchas.

Sin embargo, me siento más en control de mis emociones ahora más que nunca: es casi como si saber que puedo permitirme soltar mis emociones libremente me hace sentir más estable mentalmente (como cuando decides no comer dulces y todo en lo que piensas es tartas y helados, pero si decides que puedes comerlos cuando quieras te parece más fácil rechazarlos. ¿Nunca te ha pasado?).

Así que tal vez este sea el final del túnel, pero no el túnel de la privación del sueño, sino uno diferente, inesperado, de crecimiento personal y resiliencia. Y tal vez sea cierto lo que dicen, que al final de cualquier túnel siempre hay una versión más fuerte y más resistente de ti mismo, solo necesitas crecer dos cojones y salir.


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La mujer detrás de las palabras

Me llamo Carlotta, tengo 33 años, soy italiana, estoy casada con un finlandés, y juntos criamos a Oliver (4) y Emily (2) Montessori e multilingües. Estamos vendiendo todo para viajar por el mundo.

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  1. Mi verrebbe di scrivere tante cose sotto un post toccante e aperto come questo. Prima di tutto che mi immedesimo, perché anche il mio cucciolo è stato uno che di dormire non se ne parlava proprio. Ma ti mando solo un abbraccio virtuale, e mi complimento per l’onestà, la caparbietà, il saper mettere le cose in prospettiva.

    • Grazie per il tuo commento, Luana! Devo ammettere che ora che siamo fuori dal tunnel (verso i 21 mesi Emily ha finalmente iniziato a svegliarsi solo una o due volte a notte) non mi capacito di come si sopravviva, ma a quanto pare ce la si fa :-). Ricambio l’abbraccio virtuale.

  2. I brividi. Perché per i primi 10 mesi del mio piccolo Alex ho vissuto lo stesso. Avoglia che è depressione post partum, ma l’ho capito solo dopo! Adesso il mio bimbo ha due anni, dorme tutta la notte e ogni problema è sparito da tempo. Ci si esce da questo stato, ci vuole solo del tempo, tanta pazienza, cercare di farsi aiutare il più possibile, e soprattutto avere consapevolezza che esiste una fine del tunner, in modo da riuscire a aggrapparcisi.
    Ho solo paura che ricapiti con il secondogenito che stiamo programmando… ma speriamo di no!

    • Ciao Silvia, e grazie per il tuo commento! Emily ha 21 mesi e finalmente dorme meglio, si sveglia solo un paio di volte a notte per bere e poi rimette giù la testa da sola e dorme (a volte viene nel nostro letto, ma non mi lamento). Quasi non mi sembra vero… Hai proprio ragione, si esce da quello stato!

      Noooo, pensa positivo, con il secondo andrà meglio! Incrocio le dita per te! Un abbraccio

  3. Gracias Carlota por compartir tu experiencia aquí. Me siento muy identificada con lo que acabo de leer. Tengo un hijo de 3 años y medio y otro hizo ayer 14 meses. Sigo en esa montaña rusa de emociones, como dice Laura Gutman es el encuentro con nuestra propia sombra, con el parto se abre un canal lleno de emociones y el puerperio para ella dura dos años.
    Yo tb me planteo si lo mío es depresión, muchos días pienso que no soy feliz con todo lo que tengo…y es verdad si no descanso o duermo bien estoy de muuuuuy mal humor y al final es con mi marido y con mis hijos con quien lo pago.
    He estado de excedencia laboral desde que nació mi hijo mayor y de momento hasta que mi pequeño no vaya al colegio no llevo ide de trabajar, cosa que también me planteo no sé si es sano para mi o no.
    Gracias de nuevo, cuando sigues a alguien en Instagram parece que su vida es todo perfección y luego leyéndote me doy cuenta de que no es así.
    Un abrazo desde el corazón 💓

  4. Gracias Carlota! Me sentí muy muy identificada y comprendida. Mi hijito tiene un año y la cosa que más me ha desafiado en su cuidado es la privación de sueño. Sabes que? Tu relato me ayudó a darme cuenta que me estaba autocompadeciendo, y a resignificar la privación como una oportunidad de crecer personalmente. De nuevo, muchas gracias! Un gran abrazo para ti!

  5. Ti capisco benissimo!!!! Tieni duro, tenete duro e piano piano vedrai che tutto andrà meglio…un abbraccio…

  6. Ti capisco tantissimo. Ho vissuto questo incubo (e in parte lo vivo ancora dopo quasi 4 anni) quando tu avevi Oliver piccolo, che mi sembrava un bimbo perfetto.
    Noi abbiamo il vostro stesso letto montessoriano, ma non ci ha mai dormito, perché quel poco che dorme e che dormiva lo faceva con me attaccata, quindi pur di dormire mezz’ora andava bene anche che fosse sul divano o nel lettone.
    Non so se finirà mai.
    Ma sapere di non essere la sola aiuta. Anche se non ci sono soluzioni.
    La vita di coppia, la salute, il lavoro, tutto si è deteriorato da li in poi…e ricostruire le cose è sempre più difficile che iniziarle da zero.
    Speriamo di uscirne.
    A presto

  7. Carlotta…. vorrei scriverti una lettera a cuore aperto.
    Ti ho già espresso la mia personale ammirazione per le manifestazioni di ‘debolezza’, le grida di aiuto… perché ci sono passata ben due volte attraverso le braci (prima da mamma con gli sconvolgimenti naturali ma che sembrano così insormontabili, poi da paziente oncologica in cui la prospettiva della vita cambia di nuovo radicalmente).
    C’è un gran bisogno di non sentirsi sole, ho scoperto che la ‘sorellanza’ fa miracoli, ti tira su quando tutto sembra irrecuperabile. E’ preziosissima.
    E tu con questo post hai attivato una sorellanza tra mamme (e non solo, perché quello che tu scrivi è universale, vale per tutte le difficoltà della vita) e per questo te ne sono grata.
    Ti abbraccio forte

    • Carlotta - julio 16, 2018

      Milly, grazie per queste tue parole, mi emozionano. Sono sempre stata una sostenitrice accanita del condividere anche i momenti di difficoltà, e da quando scrivo questo blog, capisco ancora di più quanto sia importante la sorellanza di cui parli.

      Io e te siamo forse due guerriere ed esempi di forza per tutte le mamme e donne, ma come hai scritto tu in un altro commento, la forza passa sempre attraverso la debolezza e solo la condivisione di entrambe può promuovere empatia, solidarietà e anche una crescita personale.

      Ti rigiro l’abbraccio!

  8. Questo scritto mi ha toccata molto Carlotta perché sono mamma di un bimbo di quattro mesi e solo da poco mi sto adattando davvero ai nuovi ritmi. Tu ti sei autorizzata a non reprimere le tue emozioni e ora ti senti meglio.
    💛

    • Carlotta - julio 16, 2018

      Grazie per il tuo commento, Marta! È proprio così, e credo sia importante condividerlo, perché a volte ci fa sentire meno sole. Un abbraccio!

  9. Complimenti!!! Grazie mi immedesimo molto anche io e leggere queste parole da te mi ha fatto stare meglio 🙏🏻☺️

  10. Elisa G. - julio 20, 2018

    Cara Carlotta, in questo tuo articolo mi ci ritrovo parecchio.. purtroppo o per fortuna;-) Anche io con il secondo bimbo sono circa 22 mesi di deprivazione del sonno, di cui gli ultimi 16 di lavoro. con il mio compagno Luca, attraversiamo alti e bassi. Per fortuna, quando ci sono i bassi, penso che poi arriverà di certo un alto e ci ritroveremo, sempre più uniti e innamorati. E’ dura, ma ciò che non uccide fortifica! la luce infondo al tunnel forse è proprio questa una nuova forza e consapevolezza interiore. Grazie anche alle tue parole! Buona vita, Elisa

  11. Ciao Carlotta,
    seguo da tempo il tuo blog e mai come ora mi sento vicina a te. Sono mamma di tre bambini sotto i tre anni (due gemelli di pochi mesi e una bimba di due anni) e mi immedesimo pienamente nelle tue parole. Nelle difficoltà quotidiane, nella tristezza apparentemente immotivata e nel rapporto con il proprio compagno. Voglio veramente ringraziarti per la tua sincerità, in un periodo in cui sembra di essere circondati da super mamme con super bambini. Poi vorrei chiederti una curiosità: la cosa “peggiore” di questo periodo per me è la sensazione di aver privato la mia primogenita di qualcosa, delle esperienze esclusive che facevamo e ora invece, per un po’, saremo costretti a rallentare i ritmi. Mi sento costantemente in colpa nei suoi confronti, vorrei sapere se anche tu hai provato una cosa simile con l’arrivo di Emily…e se nel tempo il fatto di avere due bimbi così vicini come età ti ha ripagata in termini di relazioni tra loro.
    Scusa per il poema 🙂 e…continua così!

  12. Complimenti per il coraggio. Sia quello di mettersi in discussione e rimettersi in gioco nonostante le circostanze esterne siano avverse, sia quello di raccontarti in maniera così trasparente.

    In tutta onestà, penso che se io fossi nella tua situazione odierei il mondo che va avanti senza di me, mia figlia che ha deciso di mandarmi al manicomio, mio marito che non mi capisce e me stessa per aver deciso di fare figli. Ecco, l’ho detto. Altro che tirare fuori la guerriera che è in me! 🤣🤣🤣🤣
    Quindi ancora una volta, chapeau.

    Un abbraccio e ti auguro che la tua Emily capisca presto che dormire può essere bellissimo 😉
    G.

  13. Margherita - julio 30, 2018

    Grazie Carlotta, leggere queste parole mi ha fatto venire i brividi per come hai saputo dare voce a un vissuto che mi appartiene. La meraviglia e la fatica di essere sposi e genitori, senza che questo secondo compito soffochi il primo… hai una profondità di riflessione speciale, e sei ancora in deprivazione di sonno… mica male =P
    Un grande abbraccio a te e Alex, rispecchiate così tanto questi ultimi anni con mio marito!

    Margherita (stessa età, stesso anno di matrimonio, stesso numero di figli 😊)

  14. Hola Carlotta, te estaba leyendo desde el trabajo y he tenido que parar porque me he emocionado. Me siento tan identificada con lo que cuentas…con la búsqueda en internet de la depresión post parto, con las quejas y las culpas a lo demás, con el cansancio extremo por la falta de sueño…Mi hija tiene 15 meses y no duerme nada nada bien. Lo que hacemos ultimamente, desde que le dejé de dar el pecho por las noches, es turnarnos para dormir con ella, porque hay días que no soy yo y no me gusta lo que veo ni como me siento.
    Gracias por compartirlo. Me ayuda mucho.
    https://lohalumom.wordpress.com

  15. Ciao Carlotta il mio secondo bimbo ha sei mesi ormai e….nel sonno e anarchico e…si sveglia di continuo…con certe notti passate sul divano in marsupio…. è dura…anche perché anche il mio primo bimbo (ora 4anni)mi aveva dato filo da torcere….ma almeno era nel suo dormire regolare…e verso i sei ha iniziato a migliorare!la privazione di sonno è veramente pesante…ma ancora più pesante le persone che hanno la fortuna di aver avuto bimbi che dormivano e ti dispensano consigli e critiche non richieste!!!!io mi rimbocco le maniche e cerco di pensare che passerà….buon tutto!

    • Carlotta - enero 21, 2019

      Passerà Chiara! Guarda, se Emily (che ora ha 2 anni e per i primi 18 mesi non ha mai dormito più di 45 minuti/1 ora di fila) sta dormendo meglio, credo che qualsiasi bimbo può farlo! 🤣 Ma so quanto sia difficile, quindi ti auguro che il tuo bimbo sia quasi pronto per iniziare a dormire di più! Incrocio le dita per te! Un abbraccio


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