Las cosas de la maternidad por las que no valía la pena preocuparse

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Todos nos preocupamos por una cosa u otra, y cuando se trata de nuestros hijos la preocupación es amplificada por un millón.

Siempre he tenido la tendencia a ser un poco negativa y un poco pesimista (estoy segura de que mi marido se está riendo de ese “un poco” ;-), que por lo general me lleva pensar y estrenarme µás de la cuenta—algo en que he estado trabajando muy duro para mejorar en los últimos 10 años. Y he mejorado, sin duda.

Pero cuando Oliver llegó a nuestras vidas, se hizo mucho más difícil mantener los niveles de estrés y la negatividad en jaque. Es emocionalmente agotador ser responsable de la vida de otra persona.

Si miro hacia atrás a estos últimos 19 meses con Oliver, sin embargo, me doy cuenta de que no valía la pena preocuparme de la mayoría de las cosas que me preocupaban en el momento. Y más, fue totalmente inútil preocuparse. Pero quizás sea verdad lo que muchos padres dicen: puedes aprender a no preocuparte solo cuando llega el segundo hijo.

Así que hoy quiero compartir contigo algunos de esos momentos (los que son más vividos en mi memoria) primero para mí—porque ponerlos por escrito me recuerda lo que me han enseñado—y también para ti—porque cuando hablo con otra mamás me doy cuenta de que todas nos preocupamos y estrenamos por cosas similares.

La vez que “Podré dar el pecho?”

Sí, la preocupación comenzó antes de que Oliver naciera. Se oye todo el tiempo, “No tenía suficiente leche”, “Mi leche no saciaba a mi bebé”, etc… Aunque mi matrona no paraba de repetir que todas las madres (excepto un porcentaje muy, muy bajo) tiene leche y cuanto mas das el pecho, cuanto más leche tienes, me preocupa que pudiera estar en ese pequeño porcentaje. Ha habido momentos duros (problemas de enganche, mastitis, dentición etc…), pero todavía hoy estoy dando el pecho a Oliver.

Capacidad de dar el pecho: no vale la pena preocuparse.

La vez que el cordón umbilical tardó más tiempo en caerse

Todos los amigos de Oliver lo habían perdido a los 4-5 días, mientras el cordón de Oliver tardó unos 10 días en caerse. Nos preocupamos (¿Estará infectado? ¿Tenemos que cubrirlo? ¿Tenemos que mantenerlo más seco/húmedo?), hasta que una mañana ya no estaba. Era todo normal, solo tardó más.

Los tiempos de la naturaleza: no vale la pena preocuparse.

La vez que pensé que tenía que dejar de amamantar a los cuatro meses

Siempre quise amamantar a Oliver cuanto más tiempo posible, pero cuando él tenía cuatro meses empezó con los dientes. Estaba desesperada: pensaba que sería demasiado doloroso y que tendría que parar de amamantar pronto. No sólo no me hacía daño, sino nunca he sentido los dientes en mis pechos (excepto recién que están más sensibles por el embarazo).

Lactancia materna y dentición: no vale la pena preocuparse.

La vez que Oliver tuvo fiebre alta durante dos días seguidos

Nunca tomamos medicamentos y tratamos de evitar los médicos cuanto más posible. Cuando Oliver tuvo su primera fiebre alta, sin embargo, después de un día una medio de fiebre a 39,5 °C y ningún otro síntoma, nos preocupamos y lo llevamos a dos (!) pediatras (uno privado y bastante caro). El día después, la fiebre desapareció y apareció una erupción cutánea (era roséola), que desapareció también a los dos días. Las siguientes veces que Oliver tuvo fiebre, diarrea, vómitos, resfriados, malestar general, tos… éramos más sabios y nos limitamos a esperar que pasaran. Y siempre han pasado solos.

Enfermedades comunes: no vale la pena preocuparse.

La vez que Oliver no sabía dormirse solo

Había leído que es muy importante que los bebés aprendan a dormirse por su cuenta, sin cogerle ne brazos, y queríamos que Oliver también lo aprendiera. Probamos varias técnicas y nada funcionaba, hasta que un día, varios meses después, él simplemente comenzó a hacerlo solo (no siempre, pero ahora sabemos que es capaz de hacerlo si quiere y le damos la oportunidad).

Hábitos de dormirse: no vale la pena preocuparse.

La(s) vez (veces) que Oliver no quería comer nada

La primera vez que Oliver se negó a comer durante semanas, me preocupé. Tratamos de averiguar todas las posibles razones, pero como no podíamos obligarlo a comer, nos limitamos a esperar (yo repitiéndome, “Es una fase!”). Volvió a comer cuando estuvo listo.

La primera vez que dejó de comer cualquier tipo de proteína (incluso sus huevos por la mañana), me preocupé. Empecé a ocultar la carne en cremas vegetales, que por supuesto alteraban el sabor así que ya no le gustaban tanto. Decidimos esperar y dejarle comer lo que quería. Volvió a comer carne cuando estuvo listo. Todo esto se repite de vez en cuando, pero ahora no nos preocupamos y nos lo tomamos mucho más relajado.

Cambios en los hábitos y fases de comer: no vale la pena preocuparse.

La(s) vez (veces) que Oliver no duerme por la noche

Cuando decidí de dejar de darle el pecho por la noche, Oliver pasó por una fase de dormir toda la noche seguida. La primera vez que dejó de dormir bien, me preocupé (y me molestaba, claro). Traté de buscar soluciones (boca arriba, boca abajo, más luz, menos luz, más cubierto, menos cubierto, a la cama más temprano, a la cama más tarde…), pero nada parecía volver a llevar la magia. Hasta que un día él sólo volvió a dormir toda la noche durante varios días. Esto también va en periodos, así que ahora estamos mucho más relajados (aunque no menos molestos) cuando lleva periodos sin dormir bien.

Cambios en hábitos y fases de dormir: no vale la pena preocuparse.

La vez que Oliver corría moviendo un solo brazo

Esto sucedió hace poco y puede que te parezca divertido. Durante mucho tiempo, Oliver estuvo moviendo un sólo brazo cuando corría. Normalmente, habríamos empezado con miles preguntas: ¿Es normal? Hay que preocuparse? Será un defecto motorio? Pero todos aquellos momentos de “no vale la pena preocuparse” algo nos han enseñado: así que ni siquiera nos preocupamos, esperamos y el “problema” se está solucionando solo.

• • •

Creo que lo que estoy tratando de decir es: los niños tienen sus propios tiempos y pasan por fases que son siempre e irremediablemente muy impredecibles. Pero con todas y cada una de estas fases la lección para mí es siempre una: es sólo una fase. Pensar y creer que es sólo una fase me permite evaluar el “problema” de manera más racional, preocuparme menos por lo que no puedo controlar y actuar con más calma cuando se me presenta una situación estresante. Si funciona para mí, tal vez funcione para ti también. Es sólo una fase!

¿Has tenido nunca uno de estos momento de “no vale la pena preocuparse”?


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La mujer detrás de las palabras

Me llamo Carlotta, tengo 33 años, soy italiana, estoy casada con un finlandés, y juntos criamos a Oliver (4) y Emily (2) Montessori e multilingües. Estamos vendiendo todo para viajar por el mundo.

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  1. Penso che stampero’ questo post e lo incollero’ al frigo in cucina 🙂 Un po’ ansioso?…. noooooo

    • Ahah, Gabriele, mi hai fatta sorridere! Purtroppo credo sia inevitabile passare per alcune preoccupazioni che guardandoci indietro ci sembreranno inutili… ma chissà che prenderne coscienza prima non aiuti un minimo 😉 Un abbraccio a tutti e due (presto tre!)

  2. Ciao Carlotta,
    tu sai che ti seguo molto da quando ti ho ‘scoperta’, e mi fa sorridere quanto siamo simili! Forse è semplicemente una caratteristica comune a molte donne quella dell’essere negative e pessimiste (anche mio marito farebbe una faccia esagerata in questo momento!).. poi con un figlio si diventa ancora più ansiose e apprensive e ciò non aiuta per niente a vivere serenamente. Anch’io come te ci sto lavorando da molto tempo, anche se è durissima (se nasci quadrato non cresci rotondo, no?! al massimo smussi gli angoli e diventi ovale!!).
    Detto ciò, concordo in pieno su quanto tu scrivi, anch’io oggi mi rendo conto che certe cose se tornassi indietro le affronterei molto più serenamente, come lo svezzamento, le variazioni di appetito/sonno/umore, il sondino, il fatto di tenerlo addosso notte e giorno per i primi 3 mesi, e taaaaaaaaaante altre cose!
    E’ proprio vero, i bimbi sono esattamente come noi, con le loro giornate no, i loro gusti, il loro carattere, i loro tempi.
    Tra qualche mese apriremo i cantieri per il secondo figlio, ed ho passato un periodo di ansia estrema nel pensare a quando farlo, alle conseguenze, ai problemi, alla gelosia, alla fatica, alla ri-gravidanza, ri-parto, ecc… poi alla fine mi sono detta.. basta. Relax. Innanzitutto affrontare i problemi SE e quando capiteranno, e poi ne siamo già venuti fuori una volta, perché non dovremmo farcela ora con l’esperienza? E’ proprio questo pensiero che mi dà forza, il fatto che quando ci penserò dopo qualche tempo probabilmente ci riderò su o ci faremo dei post come questo 🙂
    Ti abbraccio forte cara Carlotta, un bacino ai tuoi 2 tesori.

    • Ciao cara Milly, che piacere leggerti di nuovo! E grazie per questo tuo bellissimo commento/testimonianza… mi ha fatta sorridere 🙂

      Ma che bello che state pensando alla seconda gravidanza, è un’esperienza completamente diversa, ma io credo davvero che ne valga la pena e—non importa quanta fatica stia facendo ora e quanta ne faremo all’inizio tra gelosie, notti in bianco e altre mille, nuove e vecchie preoccupazioni—sono sicura che dare a Oliver una sorellina sia la decisione migliore che abbia mai preso.

      Se posso permettermi, non pensarci troppo… iniziate a provarci! Può arrivare subito o può metterci mesi, ma sicuramente né ora né poi ti sembrerà il momento migliore… d’altronde, non è mai il momento migliore per sconvolgere le nostre vite! Ma poi tutto si affronta giorno per giorno ed è più semplice di qualsiasi congettura mentale!

      Un enorme in bocca al lupo e un abbraccio forte a te!

  3. Ciao Carlotta e grazie per avermi accolto in questa splendida Tela! Sono mamma di Olivia che ha quasi 8 mesi e devo dire che le preoccupazioni non mancano…ed essendo da sola perché il papà non ha voluto saperne niente, i pensieri si amplificano!!!
    Purtroppo sono rientrata in quella piccola percentuale di mamme che non avevano abbastanza latte e sono dovuta ricorrere all’artificiale…ho pianto molto ma alla fine mi sono data pace! Adesso siamo in Egitto a trovare mia sorella e Olivia ha preso la sesta malattia…febbre molto alta e sfogo su tutto il corpo…ho cercato di non darle niente ma dolo la seconda notte di febbre a 39 ho ceduto alla tachipirina…adesso prende solo il latte non vuole mangiare altro…adesso vediamo iniziato lo svezzamento e andava molto bene…ma stavolta non voglio sbagliare, aspetterò i suoi tempi e sono sicura che riprenderà a mangiare! Devo imparare a fidarmi di Olivia e a rispettare i suoi tempi senza preoccupazioni, grazie per i preziosi consigli che scrivi e per le esperienze che condividi! Voglio crescere Olivia nel migliore modo possibile e senza troppe ansie e so che qui posso trovare un aiuto prezioso!
    A presto e grazie ancora!

    • Ciao Nadia e grazie per il tuo commento! Mi spiace che tu debba crescere Olivia da sola (mi chiedo sempre come farei io e ti giuro che non ho una risposta) e anche che tu sia capitata in quella piccola percentuale di donne senza latte: deve essere stato difficilissimo per te, ma l’importante è che tu sappia di aver fatto il meglio nelle tue possibilità per la tua Olivia (il nostro meglio è sempre sufficiente!).

      Hai detto una cosa bellissima che tanti genitori non imparano mai: “devo imparare a fidarmi di lei”. Hai pienamente ragione, dobbiamo proprio imparare a fidarci dei nostri piccoli umani perché, che ci crediamo o no, spesso ne sanno più di noi e hanno tanta voglia di insegnarcelo.

      Un abbraccio!

  4. Ecco, io “in teoria” la penso così, e dopo più di due anni dovrebbe essere assodato…ma poi in pratica troppo spesso la mia natura di mamma ansiogena prende il sopravvento! E allora divento tutta un “ma perchè è da due settimane che mangia poco?”, “ma perchè sembrava finita la fase del no seggiolino auto e adesso invece stiamo ricominciando ad incastrarlo lì dentro fra urla e strepiti prendendo a prestito la forza di maciste per piegare quelle gambine che riescono a diventare acciaio?”…e così via.
    Lo so che è una perdita di tempo e di energie mentali farsi tutte queste inutili domande, eppure ci casco sempre!
    Ma il meglio è arrivato da un paio di mesetti, da quando cioè è iniziata la mia seconda gravidanza. Come faccio a farmi entrare in testa che non vale la pena di preoccuparsi del minor tempo che potrò dedicare al mio primo bimbo (che già è alquanto risicato a causa del mio lavoro), della gelosia di cui soffrirà, della impossibilità di potermi sdoppiare quando capiterà che entrambi avranno bisogno di me nello stesso momento, e di molto altro? Vorrei non pensarci e non fasciarmi inutilmente la testa, ma tra il dire e il fare c’è di mezzo un castello di ansia!

    • Rosalba, scusami, mi ero dimentica di risponderti e oggi ho rivisto il tuo commento per caso e mi ha fatta sorridere, perché avevo anche io tutti i dubbi di cui scrivi dell’avere il secondo figlio, e ora che Emily è qui… posso solo essere onesta e dirti che sono tutti fondati. Dedicherai meno tempo a tuo figlio, ti mancherà, sarà geloso, il suo comportamento peggiorerà, non sarà semplice… ma una cosa posso assicurartela: ti sdoppierai e ti verrà naturale, come se fosse scritto su un manuale. Quando entrambi piangeranno nello stesso momento e avranno bisogno di te, ci sarai per entrambi. Sempre e comunque. Ne sono così sicura che vorrei poter abbattere i tuoi castelli di ansia, ma mi sa che puoi farlo tu. 🙂

      PS. Come procede la gravidanza?

  5. Loredana - marzo 27, 2017

    Mamma mia, se avessi letto questo post al mio primo figlio…
    1) Avrò il latte?
    Dopo essermi affidata ad una bravissima consulente dell’allattamento, ho scoperto tantissime info e mi sono resa conto di quanta disinformazione cè su questo argomento, forse dettata dai più svariati interessi di profitto.
    In sostanza, vuoi il latte? Attacca il bambino molto spesso ad entrambi i seni ed è impossibile non avere latte.
    Quando ho traslocato, ho letteramente buttato via litri e litri di latte che avevo surgelato, ero diventata una mucca da latte, nonostante dormissi pochissimo ed ero stressata/depressa. Tutte le donne hanno potenzialmente il latte, ma ci vuole un pò d’impegno e tanta pazienza.

    2) Il cordone della prima è caduto dopo 20 giorni. Lo coprivo, lo disinfettavo, ci parlavo anche, praticamente si era affezionato a tutte le attenzioni che gli riservavo. Con la seconda, non le ho messo neanche una volta la garza, 2 giorni all’aria aperta e via che é caduto alla velocità della luce.

    3) La prima volta che la Vittoria ha avuto la febbre a 39, stavo per avere un’infarto, ho chiamato il pediatra e non riuscivo neanche a parlare dall’agitazione. Alchè il pediatra mi ha risposto “Signora, adesso si sieda e si prepari una camomilla!”
    Il mio pediatra è uno str…o? No assolutamente! Mi ha spiegato che nei bambini cosi piccoli, picchi di febbre alta sono normali e di solito passano da soli in brevissimo tempo. (Io con 37.5 sono da ricovero!!!)

    4) La volta che la Vittoria dopo una grande poppata ha vomitato ed è “svenuta”.
    Chiamo l’ostretica: “Aiuto, aiuto! Mia figlia ha vomitato ed è svenuta!”
    L’ostetrica risponde: “Sua figlia respira? Di che colore ha la faccia?”
    Io, agitatissima: “Si respira, la faccia è rossa, rosa!!”
    Lei: “Benissimo! Le spiego, Sua figlia ha mangiato tanto, ha fatto un pò di rigurgito e direi che ora sta beatamente dormendo. La metta nel lettino e si goda la tranquillità, magari si faccia una camomilla” (di nuovo…)

    5) Novità della settimana scorsa. La vittoria non mangia, puntini rossi, poi diarrea. Sabato, l’ho ribaltata come un calzino, analisi su analisi. Celiachia? virus intestinale? Le piaghe d’Egitto?
    Non lo scopriremo mai, dopo 10 giorni e centinaio di euro spesi, oggi improvvisamente sta come una rosa, boh…

    Se qualcuno mi avesse visto da fuori, avrebbe sicuramente pensato che ero pazza… Non lo ero, ero solo una mamma alle prime armi, niente nipoti, niente cugini…
    Però adesso, vado abbastanza tranquilla e, aimè, la mia seconda figlia si cresce da sola, ma devo dire che rispetto alla prima è mille volte più tranquilla e pacifica. Sarà carattere? (boh, è dello scorpione!)

    • Carlotta - marzo 28, 2017

      Loredana, che dire, mi hai fatta ridere… “svenuta”, “le piaghe d’Egitto”, “parlavo con il cordone”! 😂 Haha, fantastica!
      PS. Anche io sono dello scorpione, ma tranquilla e pacifica non sempre 😉

  6. Avrei dovuto leggere questo post qualche mese fa…o forse non sarebbe bastato visto che comunque mi preoccupo ancora! Mi sono preoccupata tanto di: coliche (che poi sono passate da sole), mughetto (che era una cavolata anche se ci ha messo mesi a passare), presunto reflusso che invece secondo me era solo incapacità di addormentarsi, rifiuto totale di qualsiasi mezzo che non fosse la fascia (passato da solo), rifiuto del biberon (ci siamo dentro adesso), sonno disturbato (ci siamo ancora dentro), difficoltà con lo svezzamento (ci siamo dentrissimo!)… Insomma dovrei aver capito che tutto cambia di continuo e che i bimbi si evolvono quando lo decidono loro. Nonostante ciò, tuttora a volte mi chiedo cosa sto sbagliando! 😀


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