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Navidad y Montessori, ¿incompatibles? (tres años después)

dic 16, 2019 •
Photo credit: Fabio Caponetti

Hace tres años, publiqué este artículo sobre nuestra forma de vivir la Navidad, y cuando lo leí nuevamente hoy, ¡sorprendentemente seguía gustándome! Aunque a veces los artículos antiguos ya no resuenan conmigo después de muchos años — porque evoluciono a diario — este todavía sigue muy en línea con lo que siento hoy.

Te invito a leerlo, porque en el artículo de hoy, después de pasar por tres Navidades (2016, 2017 y 2018), te contaré cómo se reflejó en nuestra vida real lo que escribí hace tres años, y lo haré en mi amado estilo de pensamientos a telaraña (los que sé por dónde empiezan sino no donde terminan).

  • Todos los años hicimos el árbol de Navidad. Fue divertido decorarlo juntos, aunque no tan romántico como pensaba: el primer año Oliver me ayudó durante diez minutos antes de aburrirse, el segundo año Emily intentaba comerse todas las decoraciones, y el tercer año nos lo robaron del garaje (había decidido no volver a comprarlo, porque nos íbamos pronto para nuestra gira mundial, pero mi madre nos sorprendió con uno nuevo).
  • Navidad 2016: tratamos de comenzar una nueva tradición de intercambiar regalos el primer día del año. Quería darles a mis hijos la magia de los regalos debajo del árbol, pero como no somos religiosos, decidimos celebrar el comienzo de un nuevo año juntos, en lugar del nacimiento de Jesús. Si bien nos gustó la idea, duró solo ese año (sigue leyendo para entender por qué).
  • Hace dos años, nos embarcamos en nuestro viaje eco-friendly, que nos llevó a ser más conscientes de lo que poseemos, necesitamos y compramos. Comprar regalos en Navidad solo por dar regalo ya no nos parecía correcto, por lo que abandonamos esa tradición y nunca echamos de menos a los regalos. Hoy en día, en nuestra familia compramos lo que necesitamos cuando lo necesitamos, o damos un regalo extra especial cuando tengamos ganas, sin esperar cumpleaños, Navidades o eventos especiales.
  • No hemos sentido la necesidad de fingir que Papá Noel es real. Los niños lo ven en todas partes, conocen la historia de la noche de Navidad, se la contamos cuando preguntan y hablamos de ella por lo que es: una hermosa historia llena de magia. Si un día querrán fingir que es real, estaré feliz de jugar con ellos sabiendo que todos conocemos la verdad.
  • Incluso sin creer en Santa, todos los años hemos disfrutado del ambiente navideño, de las luces y de las canciones, que nunca pueden faltar en nuestra casa.
  • Tenemos suerte, porque nuestra familia ha casi siempre respetado nuestra forma de vivir la Navidad, y nosotros hemos respetado su deseo de dar regalos (o en Pascua abrir un huevo de chocolate). El compromiso es la clave de la harmonía. Solo un año, a pesar de haber hablado con mi madre sobre la forma en que todos podríamos disfrutar de la Navidad sin dejar de respetar las creencias y tradiciones de los demás, ella sorprendió a los niños con un amigo disfrazado de Papá Noel. Ojalá nos hubiera hablado antes para encontrar un compromiso (por ejemplo, su amigo podía quitarse el disfraz delante de los niños en lugar de “volar por el balcón”!). Y ojalá no me hubiera enfadado tanto como hice. Todos estamos juntos en este viaje de la vida, vivimos y aprendemos.
  • Como en todo lo que está relacionado con la pa/maternidad, hoy en día somos mucho más relajados. Tal vez porque ahora nuestros valores y principios están más claros y no sentimos la incertidumbre de nuestro primer año de ser padres. Pero también porque ahora sabemos que la ma/paternidad significa aprender a encontrar un equilibrio entre la forma en que idealmente queremos criar a nuestros hijos, la forma en que otros quieren que criemos a nuestros hijos y la forma en que realmente los criamos.
  • Este año tendremos una Navidad aún diferente, porque estamos en Hoi An, Vietnam, como parte de nuestra gira mundial, y lo celebraremos como viene. No tenemos planes, expectativas o necesidades, y este año también sentimos que ya tenemos todo lo que podríamos pedir. Y mucho más.

¡Feliz Navidad a todos!

PD. ¿Cómo celebras la Navidad en tu familia?

PD2. Aquí te dejo este post yeste post de Marta @pequefelicidad, que para mí es siempre fuente de inspiración.

PD3. La foto tiene anécdota: una de mis follower, Stefania, me contactó cuando estábamos en Hanoi diciendo que ellos también estaban allí y preguntándome si me apetecía conocernos en persona. Pasamos una tarde super agradable y los niños jugaron sin parar! Esta es la verdadera belleza de las redes sociales.