Nuestro secreto para comer sano y mantenernos Paleo

3 comentarios
Ayúdame a correr la voz
ItalianoEnglishEspañol

Seamos sinceros. Si Paleo es elegir y comer solo productos naturales—que se encuentran en la naturaleza y se pueden comer crudos—no somos Paleo.

Siempre digo que somos 90% Paleo, pero eso también es una mentira: a veces lo somos más, a veces menos.

Ahora, por ejemplo, llevamos periodo muy Paleo, eligiendo productos sanos y comiendo muy bien. Pero esto viene después de tres semanas de ser menos Paleo: una semana en Italia (donde comer sano fuera de casa es difícil) y dos semanas en casa de rehabilitación, para recuperarnos de Italia.

Es así, aunque llevamos muchos años comiendo Paleo, sigue siendo difícil: cuando comemos azucares refinados, necesitamos un par de semanas para volver a nuestros hábitos alimenticios sanos. Y no porque somos perezosos o no tenemos suficiente fuerza de voluntad: sino porque para nuestro cerebro los productos procesados son una verdadera droga.

[Un poco de ciencia fácil. Cuando comemos azucares (que es el termino general para llamar a los hidratos de carbono en todas sus formas: glucosa, sacarosa, maltosa, lactosa, almidón, dextrosa…) procesados, nuestro cuerpo hace las siguientes tres cosas: 1. envía un mensaje al cerebro que activa nuestro “sistema de premio” y nos da una sensación de bienestar; 2. produce más insulina para compensar el azúcar extra, y esto nos hace sentir llenos de inmediato pero otra vez hambrientos dentro de pocos minutos; 3. suelta dopamina, que es la misma sustancia que causa dependencia de las drogas, y nos hace querer más azúcar].

Lo bueno es que si se continua con la dieta paleolitica durante un tiempo, los periodos de rehabilitación se hacen siempre más cortos y los síntomas de la dependencia cuando comemos azúcar desaparece cada vez más rápido.

De hecho, a lo largo de los años he entendido que, aunque la rehabilitación sea difícil cada vez que comemos hidratos, la razón numero uno de nuestro éxito en comer 90% Paleo es NO ser 100% Paleo. Ahora te explico porque.

Los extremos no son para nosotros

Los primeros dos años de nuestro viaje paleolítico fueron difíciles. Habíamos decidido ser 100% Paleo y tener un solo día a la semana de “descanso”, normalmente el domingo. Eso, para nosotros, no funcionó: nuestro día de descanso acababa siendo un día de comer hasta reventar.

Nos despertábamos el domingo ya salivando y nos llenábamos de toda la comida prohibida que podíamos imaginar. Y después llegaba el lunes y empezaba la rehabilitación hasta el domingo siguiente.

Claro, comíamos sano seis días a la semana, pero no nos sentíamos sanos.

Quién necesita un día de descanso?

Intentamos quitar el día de descanso. Funcionó durante bastante tiempo y nos sentíamos bien cuando comíamos en casa o salíamos a restaurantes que elegíamos nosotros: la brasserie argentina o la hambuguesería donde pedíamos un hamburger bikini (sin el pan).

Pero cuando saliamo con nuestros amigos era difícil: o elegíamos estoicamente una triste (única opción saludable en la carta) y mirábamos a nuestros amigos comer una pizza riquísima, o pedíamos pizza y nos sentíamos como si estuviéramos haciendo algo mal (y yo las siempre me sentía culpable). Tampoco esta solución nos parecía sana.

A lo largo de los años, sin embargo, hemos encontrado nuestra manera de ser paleo: la que nos hace sentir bien, la que funciona para nosotros, que nos hace más fácil comer sano y sentirnos sanos.

Es una regla muy simple que nos permite vivir mejor y sin sentirnos culpable. Aquí la tienes:

Comprar sano en el supermercado, dejarse tentar en el restaurante (si quieres)

En casa…

Nosotros compramos solo comida que nos hace sentir bien, lo más natural (y Paleo) posible. De esta manera, cuando estamos en casa no tenemos tentaciones: si queremos picar, picamos nueces, chocolate negro o fruta (por cierto, sabías que frambuesas y arándanos contienen muy poco azúcar natural y mucha fibra? Ultimamente son los favoritos míos y de Oliver).

Cuando cocinamos, tenemos que hacerlo con alimentos sanos porque eso es lo que hay: verdura, huevos, carne y pescado. Compramos también queso rallado para la lasaña de berenjenas (pronto os daré mi receta) o los huevos del desayuno, y pasta sin gluten para cuando de verdad no tenemos tiempo para cocinar.

Bebemos solo agua (y a veces vino tinto) y usamos un poco de leche para el cappuccino de la mañana (estoy intentando quitar la leche de vaca, pero por el momento no he encontrado un sustituto que nos guste. Consejos?).

Y puede parecer obvio, pero lo repito: cuando hay solo comida sana en casa, es muy fácil comer sano.

Fuera… 

Cuando salimos, sin embargo, es otra historia: nos permitimos lo que queremos (si lo queremos, porque no siempre nos apetece), sano o no, y lo hacemos con serenidad. Si vamos a Starbucks y quiero un cookie de chocolate o un mocha, lo pido. Si me apetece una hamburguesa con el pan, fuera la parte “bikini”! Cuando salimos de paseo los domingos de verano, es muy probable que nos tomemos un helado. Una vez al mes, pedimos pizza y la disfrutamos.

Comemos sano la mayoría del tiempo, nos sentimos sanos siempre y nuestros hábitos alimenticios nos hacen sentir felices. Sería más sano ser Paleo 100%? Claro. Nos haría igual de feliz? Después de haberlo intentado, sé que la respuesta es “no”.

Los extremos no son para todos y cuanto antes lo aceptamos y aprendemos a no ser demasiado estrictos con nosotros mismos, cuanto mejor y más felices viviremos la vida.

PS. La próxima vex te contaré como elegimos los productos en el supermercado, porque si piensas que compramos solo natural y organico, estás equivocada! Si no quieres perderte los artículos nuevos, regístrate a mi newsletter debajo y los recibirás por correo una vez a la semana.


Ayúdame a correr la voz

La mujer detrás de las palabras

Me llamo Carlotta, tengo 33 años, soy italiana, estoy casada con un finlandés, y juntos criamos a Oliver (4) y Emily (2) Montessori e multilingües. Estamos vendiendo todo para viajar por el mundo.

Más sobre mí →

Te ha gustado? Estás de acuerdo? No? Dímelo en un comentario :-)

Si prefieres, puedes también enviarme un tweet o escribirme en privado.

  1. Valentina - mayo 5, 2016

    Grazie per la tua risposta su come documentarmi sulla dieta Paleo. Per rispondere alla tua domanda, sostituisco il latte vaccino con il latte di mandorla o soia (penso che la soia pero’ non faccia al caso vostro …?). Ho trovato alcune marche organiche e senza zuccheri aggiunti ma spesso hanno un sapore orribile, quindi o mi adatto e mimetizzo il gusto facendo dei frullati di frutta o mi arrendo al ‘meno peggio’ (es. latte di mandorla piu’ industriale e con qualche ingrediente di troppo).

  2. Claudia - abril 5, 2017

    Carlotta, da vera dipendente di latte ho trovato consolazione solo con il latte di riso d nocciola. Quanto più simile per me.. grazie per i tuoi post, sempre interessantissimi.

    • Carlotta - abril 5, 2017

      Ciao Claudia e grazie a te per il tuo commento. Nocciola, eh? Non l’ho mai provato… avevo dato forfait, ma ora cerco il latte di nocciola! Grazie per il consiglio!


Vas de prisa?

Regístrate a mi newsletter para recibir los últimos artículos directamente en tu correo electrónico. Sólo un mail al mes. No spam (lo prometo!) 🙂


Podría gustarte también…

He personalmente seleccionado estos artículos para ti para que puedas seguir leyendo…


Post populares…

Estos artículos han tenido mucho éxito! Quizás te gusten a ti también.


Últimos artículos…

Directamente de las imprentas para que puedas leerlos todo seguidos.

Imprint  ·  Privacy Policy