La Tela di Carlotta
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Porque elegimos un colegio Montessori (y tan pronto)

sep 13, 2016

Llevo tiempo queriéndote contar que en octubre Oliver empezará la escuela Montessori. Lo hemos criado Montessori desde que nació, yo misma he estado estudiando los métodos, la preciosa filosofía, los materiales. He decidido cuales de esos métodos quiero/puedo aplicar en casa y cuales no. Donde marco mi personal límite entre ser Montessori cueste lo que cueste y ser práctico (no me entiendas mal, uno no siempre excluye el otro).

Enviar a Oliver a una escuela Montessori fue una decisión fácil, estarás pensando. No fue así.

Sobre todo por una razón: es cara en comparación con cualquier otra guardería. Estábamos preparados a pagar esa cantidad de dinero para la educación de Oliver y apuntarlo a una escuela internacional a los tres años: el inglés es una habilidad en la vida que quiero que Oliver domine y como nosotros le estamos criando trilingüe, no podemos darle el nivel de inglés que quiero para él (ni el acento). No estábamos listos para iniciar su educación privada tan pronto, a los 18 meses.

Pero eso era antes de que la primera y única escuela Montessori tradicional y auténtica abriera aquí en Marbella.

Casa del Mar Montessori es la primera escuela Montessori tradicional en Marbella (por fin!)

Muchas guarderías privadas aquí  se etiquetan Montessori: por desgracia (o por suerte, no sé decidir) Montessori se ha convertido en una moda, es lo que los padres buscan, es un gran punto de venta. Pero no son Montessori. Entras en una de ellas y no hay nada Montessori: como puedes ver en muchos videos en YouTube, en una escuela Montessori los muebles, el ambiente y los materiales—que son todos cuidadosamente pensados y creados para los niños—son tan importantes como la filosofía y las guías certificadas.

El ambiente realza y complementa la filosofía; nutre el aprendizaje de los niños de la manera que María Montessori había pensado. Los maestros son el alma de todo: son altamente calificados y pasan por un largo entrenamiento para convertirse en guías—y de echo se llaman “guías”, no maestros, porque su trabajo es guiar a los niños por el proceso de aprendizaje, ayudarle a contestar preguntas y resolver dudas, en lugar de ser la estrella del aula y enseñar de pie en frente de la clase (no hay nada así en Montessori).

Por eso, cuando Casa del Mar abrió en Marbella, yo ya sabía que habría sido la escuela de Oliver. Pero pensaba a partir de los tres años.

Entonces, ¿por qué decidimos apuntarlo ya este año, a los 18 meses?

¿No habría podido ir durante un año a una guardería tradicional (menos cara) y luego pasar a Montessori Casa del Mar a los tres años?

Por supuesto que habría podido. Y he considerado todas las guarderías recomendadas por aquí. Fui personalmente a visitarlas, hablé con los directores y los maestros y hice una lista de los pros y los contras de cada una de ellas. Algunas me gustaron, y lo que no me gustó de ellas probablemente no habría sido una razón suficientemente grande como para no apuntar a Oliver allí. Pero luego empecé a pensar.

¿Quiero que Oliver esté en una guardería que no comparte y enseña los valores y los principios que con tanta paciencia (y trabajo) intentamos enseñarle en casa? ¿Quiero que esté en un lugar donde no dan suficiente importancia a su independencia? Donde no confían que niños tan pequeños sean capaces de ser independientes? Donde Oliver tiene que hacer lo que hacen los demás cuando lo hacen ellos—cantar una canción, pintar, bailar—en lugar de ser libre de cultivar sus propios intereses en su propio tiempo?

La fase desde los 18 meses hasta los 3 años es muy importante y delicada

Para mí, la respuesta a todas estas preguntas es NO. La fase de desarrollo que va desde los 18 meses hasta los 3 años de edad es muy crítica: María Montessori la llamó la crisis de auto-afirmación, cuando el bebé deja de ser bebé y se transforma en un niño, cuando empieza a utilizar las palabras “no” y “yo” para reafirmar su opinión, para asegurarse de que los adultos sabemos que ya no es un bebé y es capaz de tomar algunas decisiones solo. Por primera vez en su vida empieza a desarrollar la confianza en sí mismo (al contrario que en las fases anteriores, cuando desarrolla la confianza en en su entorno). Si quieres leer más acerca de esta fase de desarrollo, puedes leer este post.

En esta fase crítica, quiero que Oliver esté en un lugar donde le entienden y le acompañan de la misma manera que lo haría yo—o incluso mejor. Quiero sentirme tranquila cuando le dejo, que para mí significa saber que el ambiente donde pasa mitad del día satisface mis valores y mis principios.

Que las personas que lo guiarán a través de este período crítico son expertos en su especifica fase del desarrollo, y siempre le ofrecerán la actividad adecuada en el momento adecuado—algo que le interesa y al mismo tiempo tiene la justa cantidad de reto para que él no se sienta frustrado, sino motivado (que es algo que, por ejemplo, me cuesta en casa a la hora de elegir actividades para hacer con él o comprarle juguetes).

Mezclar los grupos de edad favorece la compasión, la humildad y la cooperación

Por último, pero no menos importante, otra grande razón para mí para elegir Montessori fue los grupos de edad. Todas la guarderías aquí en Marbella son muy estrictas en mantener a los niños de la misma edad juntos: tienen grupos de 0-1, 1-2 y 2-3 años y los niños pequeños raramente interactúan con los mayores, y viceversa.

Si puedo elegir, no querría esto para Oliver. Me encanta el concepto Montessori donde los niños están en grupos de edad más amplios: Oliver estará con los niños de su misma edad, con los de 2 años y con los de casi 3 años. Compartirán la misma habitación, juguetes y actividades. Él admirará a los mayores, aprenderá de ellos y, un día, será él a ayudar a los más pequeños. ¡Me encanta! Creo que es sano, desafía a los niños y les enseña la compasión, la humildad y la cooperación.

Montessori es simplemente la mejor opción para nosotros

Si Casa del Mar no hubiera abierto aquí en Marbella, sin duda habría encontrado una guardería que me gustara, tal vez una de las que se etiquetan Montessori, y estoy segura de que nos habría encantado tanto a Oliver como a mí.

Pero habría seguido soñando con tener la posibilidad de apuntar a Oliver a una escuela Montessori tradicional para que empiece su recorrido educativo con estos fuertes valores y principios—los mismos que me hicieron apreciar y amar la filosofia Montessori en los últimos dos años, cuando empezó mi viaje de madre.


Te dejo con unas fotos que mi amiga y fotógrafa de talento Megan Brown Martinez (gracias Megan!) sacó del colegio Montessori Casa del Mar durante un Open House day. Pronto podremos por fin sacar fotos de los niños en acción… qué ilusión!

Si te interesa saber más sobre Casa del Mar, puedes echar un vistazo aquí.

ACTUALIZACIÓN 2018: Casa del Mar Montessori ha cambiado de ubicación y se ha expandido: estoy orgullosísima de la dueña y directora Ruth Coca por darle a Marbella una escuela Montessori tradicional con un programa de primaria, para que los niños puedan continuar la educación Montessori hasta los 12 años.

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