🌸 La Tela di Carlotta
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Son días como otros 

Este 2016 lo he empezado un poco perezosa y muy cansada. Oliver no está durmiendo mucho por la noche. Yo estoy de vacaciones así que paso todos los días con él y sin clases, que puede parecer raro, pero es más agotador para la cabeza porque no tengo “distracciones”. Ser solo mamá es casi más difícil que ser mamá trabajadora.

Pereza y cansancio eran las notas de estas fiestas así que he decidido no luchar contra ellas. Al fin y al cabo, los días son los que hacemos de ellos.

En Nochevieja me he maquillado un poco con aire cansado y puesto un vestido este año rojo (antes muerta que sencilla, no?), he invitado nuestro buenos amigos para una cena perezosa estilo “sin cocinar, solo fingerfood”, he bebido una copa de tinto que ha contribuido a mi estado zombie, comido las 12 uvas a medianoche y celebrado en silencio para no despertar a los bebés (lo hicieron los fuegos). A las 00:30 nuestros amigos se habían ido, a la 1:00 Oliver estaba otra vez en la cama y nosotros tirados en el sofá, sobre las 2:00 nos hemos arrastrado a la cama para despertarnos cada dos horas hasta la mañana—porque Oliver. (Y sí, la frase termina allí).

Al día después, con un par de gafas para esconder las ojeras, hemos llevado a Colbie a nadar en el mar, como cada primero del año desde hace muchos años.

Cuando por fin pudimos echar una siesta por la tarde, pensé que—a parte el cansancio—era exactamente como quería terminar el año y empezar el nuevo: tapeando sin tener que cocinar, estar con gente con quién puedo ser mi versión zombie, pasear al sol, pasar una bonita mañana con mi familia y dormir en cada oportunidad.

Una vez más, me ha recordado que al fin y al cabo estas fechas fijas—Navidad, Nochevieja, Pascua, puentes—no son nada más que eso: fechas. Días como cualquier otro. Y cada día es simplemente lo que hacemos de él. Así que hoy nosotros celebramos que ha llegado zia Cri. Buen martes a todos!