Viena con niños pequeños en 48 horas

4 comentarios
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Este no es un artículo patrocinado. Sin embargo, soy periodista, cuando visitamos ciudades escribo sobre ellas así que algunos lugares ofrecen patrocinar algunas actividades.

Muchas gracias a la Oficina de Turismo de Viena por proporcionarnos las City Cards y su fantastico press kit (y a Bianca por su paciencia y sugerencias); a Zoom por proporcionarnos entradas para Ocean (y a Nora por su respuesta rapidísima); a Haus der Musik por proporcionarme una entrada (el personal fue muy amable).


Mientras vivimos en Budapest durante un mes, decidimos pasar un fin de semana en Viena y queríamos que fuera lo más agradable posible para toda la familia, que significa kid-friendly y parent-friendly, también.

Eso no fue un problema para nada: Viena ofrece muchísimo para familias, así que en 48 horas hicimos cuanto más nos permitió nuestro paso de tortuga, perdón, niño, y pusimos el resto en una lista de deseos para la próxima vez.

Donde nos quedamos

Nos quedamos en el distrito 4, en el Hotel Kaiserhof, cerca de los lugares que queríamos visitar, pero también del centro: el hotel es muy bonito, el personal muy amable, el desayuno excelente y solo por una noche el precio nos pareció razonable para estar un hotel bonito.

Sin embargo, mientras explorábamos la ciudad, nos encantó el distrito 6 o dónde el distrito 6 y 7 se encuentran, así que si tienes un tiempo limitado en la ciudad con niños pequeños, te recomiendo que te quedes allí, cerca de MuseumsQuartier.

Donde comimos

Solo hicimos dos comidas sentados y, curiosamente, ambas en el MuseumsQuartier.

Nuestra comida favorita fue en Glacis Biels, donde tuvimos una cena deliciosa (y relajada) en el hermoso y secreto patio (para llegar, nosotros hemos subido y bajado las escaleras a la derecha de la plaza principal de MuseumsQuartier y nos ha parecido entrar en un mundo secreto!). Si quieres probar el famoso Schnitzel en Viena con niños, ¡este es el sitio perfecto!

El otro restaurante es Dschungle Café y es simplemente la mejor opción si necesitas un descanso para almorzar donde los niños pueden irse a jugar: hay un gran colchón lleno de agua Donde los niños puedes saltar y andar, y aunque no parezca muy divertido, es bueno entretenimiento — ¡Oliver y Emily hicieron jugaron en ello durante horas!

Sachertorte 😉

No puedes irte de Viena sin comer una tarta Sacher. El primer día, compartimos un trozo en Gerstner que, sinceramente, fue una decepción: el café, sin embargo, es tan hermoso que definitivamente vale la pena una visita (y el strudel se veía muy bien, así que pruébalo y dime ;-).

El segundo día, compartimos un trozo de Sacher casera en Dschungel y estaba muy rica. Luego una señora nos recomendó probar Oberlaa Café, pero una tercera tarta nos pareció demasiado.

Lo que hicimos

Parques de juego en Resselpark

Este fue fue mi lugar favorito en Viena: espacios abiertos, la gran fuente donde puedes mojarte los pies, dos (!) parques infantiles (uno para niños más pequeños y otro para niños más grandes, pero Oliver y Emily disfrutaron de ambos), árboles altos para la sombra y el impresionante edificio de la Karlskirche…

Puedes tomar un café mientras mira a los niños jugar, llevarte el almuerzo y comerlo en las mesas de picnic y hasta alquilar patinetes eléctricos y conducirlos alrededor del parque. ¡Es simplemente perfecto!

Haus der Musik

Me encantó la Haus der Musik (casa de la música).

Con los niños pequeños, no podrás prestar a cada habitación la atención que merece y ten en cuenta que hay varios pasillos un poco oscuros que a Oliver le daban miedo (tuvimos que recorrerlos bastante rápido 😉

Pero hay algo para que toda la familia disfrute: a Oliver le encantó tocar el enorme tambor y reconocer los instrumentos, a Emily le gustó escuchar y adivinar los sonidos, y Alex y yo miramos y leímos todo lo que pudimos mientras los niños estaban entretenidos 😉

Y de verdad, el museo merece la pena ya solo para subir y bajar la Stairplay — escalera hecha como las teclas de un piano — que definitivamente fue lo que más les gustó a los niños.

Abre todos los días de 10:00 a 22:00: con niños un poco mayores, hay entradas a precio reducido de 20:00 a 22:00, que sería una buena actividad para la noche después de una cena temprano.

Zoom – Océano

He visitado muchos museos para niños, pero Zoom tiene un concepto completamente único, ¡y me encantó!

No es un museo donde llegas, entras y juegas: en Zoom hay diferentes salas y talleres a horarios determinados para niños de 8 meses a 14 años (aunque personalmente creo que es mejor si tu hijo puede ya caminar y explorar).

Como hay un número limitado de participantes, se recomienda reservar con antelación (que puedes hacer fácilmente llamando al (01) 524 79 08), pero también puedes presentarte y esperar que haya sitio (nosotros reservamos).

Elegimos el área Ocean (8 meses – 6 años), porque era la única en que Oliver y Emily podían entrar juntos: los niños se lo pasaron genial con todas las actividades que hay (pescar, liberar los peces en la cascada, conducir el submarino…) y ¡a mí también me gustó explorar todos los rincones!

Ps. El Zoom Studio (talleres de arte para niños de 3 a 12 años) se veía impresionante, así que Zoom todavía está en mi lista de deseos para la próxima vez que visitemos Viena.

Museo de los Niños + Laberinto

No podíamos ir a Viena y no visitar el Palacio de Schönbrunn — el Versailles de Viena — y estoy muy feliz de haberlo hecho.

Hay tantas cosas que hacer para las familias que recomendarían pasar una larga mañana (o un día si tienes más tiempo) en esta zona.

Para los niños pequeños, creo que el Museo de los Niños es imprescindible: puedes disfrazarte de reyes y reinas (la ropa está separada por edad) y cada habitación tiene algo de actividad y juguetes para jugar y explorar. Nosotros estuvimos allí 1 hora y media y los niños no querían irse.

Después del Museo de los Niños, puedes estar un poco al aire libre e ir al Laberinto (que también tiene un parque de juego muy bonito): puedes pasar otra hora allí fácilmente o incluso mucho más como no hay limite de tiempo. Desafortunadamente nosotros esto pudimos hacerlos porque había empezado a llover.

En el mismo parque, también hay el Zoológico de Tiergarten (que a la gente parece gustar mucho y se dice que es el más antiguo en Europa) o si, como nosotros, eres anti zoos, puedes cruzar la calle y dirigirte al Museo de la Tecnología de Viena que estaba en mi lista porque a los niños les habría encantado.

Naschmarkt

Cuando llegamos a Viena, decidimos ir a comprar fruta fresca y nueces para el día en el Naschmarkt, ya que leímos que es imprescindible: resulta que no es realmente adecuado para familias, es demasiado caro, está demasiado lleno y no hay ningún restaurante donde me habría sentado con niños.

Así que yo no perdería el tiempo yendo allí con niños pequeños, pero si te encuentras en el vecindario, definitivamente visitaría la heladería Schelato.

¡Alquilamos patinetes eléctricos!

El primer día vimos estos patinetes eléctricos en alquiler en todas partes (hay varias compañías y cada una tiene una app diferente; nosotros escogimos Lime).

Emily se montó conmigo en el portabebé (fue tan relajado que se quedó dormida) y Oliver montó con Alex y nunca se quejó (¡y montamos durante 50 minutos!)… a todos nos encantó!

Sí, sabemos que es nuestro propio riesgo montarnos con niños y bla, bla, bla, pero nos sentimos seguros en cada momento (nosotros y ellos) y nos encantó a todos.

Como puedes hacerlo

Así es como puedes visitar todos estos lugares en 48 horas, nosotros tuvimos menos porque llegamos por la mañana, perdimos un poco de tiempo en el Naschmarkt y el domingo por la mañana decidimos alquilar patinetes en lugar de usar trasporte publico (que habría sido más rápido pero menos divertido).

Este itinerario está basado en nuestra ubicación de hotel en el distrito 4.

Día 1

Pasa unas horas en Resselpark, pasea por el parque, admira la catedral, sube las escaleras, juega en los dos patios de recreo, alquila patinetes y come un snack antes de irte andando a la Haus der Musik, un paseo de 800m. Allí te quedarás mínimo 1,5 horas, o más dependiendo Del tiempo y de cuanto les gusta a los niños.

Camina por el centro, tomate un café y un strudel en Gerstner, pasa el bonito State Opera y coge el metro U2 dirección MuseumsQuartier (es una sola parada pero a nosotros nos gusta experimentar el metro en cada ciudad que visitamos), justo a tiempo para empezar tu taller de las 16:00 en Zoom (recuerda controlar los horarios y reservar con antelación).

Esto te llevará de manera divertida — y con hambre — a las 18:00 para una cena temprano en Glacis Beils.

Ahora, si tienes suerte, los niños estarán agotados y se dormirán (en el carrito y/o en el portabebé) mientras vuelves andando al centro (cruzando el parque Burggarten donde puedes sacarte una foto con la estatua de Mozart) para ver la hermosa Albertinaplatz y La catedral de St. Stephan, que no te puedes perder si vas a Vienna — ¡con o sin niños!

Día 2

Después de un primer día tan intenso, me tomaría el día 2 con tranquilidad.

Tomate un gran desayuno en el hotel, busca una cafetería donde comprar bocadillos para el almuerzo, y pasa el día en el parque Schönbrunn, primero en el Museo de los Niños, luego en el laberinto y el parque infantil, y si te da tiempo en el zoológico o en el Museo de Tecnología, dependiendo de la energía de tus pequeños.

Puedes hasta decidir de comer en el parque (hay varias cafeterías, yo habría seleccionado Landtmann) o si quieres ver algo diferente, puedes ir al restaurante vegetariano Yamm! en el distrito Universitario, que tiene una linda área de juegos para niños.

Y chócate un cinco solo: ¡acabas de hacer Viena con niños pequeños en 48 horas!

Todavía en mi lista de deseos

Estas fueron algunas de las cosas en mi colección de Viena que no tuvimos tiempo de ver

Museo de la ilusión

Museo de Tecnología

Parque Stadpark (Hermoso parque infantil y la estatua de Strauss, el creador del vals vienés).

Undertwasser House (¡Estoy muy triste de que no pudiéramos ver esto porque creo que a los niños les hubiera encantado!)

Motorikpark (un playgropund tan genial que tiene su propio sitio web)


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La mujer detrás de las palabras

Me llamo Carlotta, tengo 33 años, soy italiana, estoy casada con un finlandés, y juntos criamos a Oliver (4) y Emily (2) Montessori e multilingües. Estamos vendiendo todo para viajar por el mundo.

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  1. Ciao Carlotta,
    penso anche io che Vienna offra veramente tanto alle famiglie! E’ una città che adoriamo e l’anno scorso ci siamo avventurati a visitarla con i nostri 3 bambini (la maggiore all’epoca di 2 anni e mezzo), trovando sempre dei posti adatti al nostro caos. Magari lo conosci già, ma se ci tornate ti suggerisco di visitare “Haus des Meeres Aqua Terra Zoo”, l’acquario molto bello e particolare, divertente per i bimbi ma anche per gli adulti! E proprio li sotto si trova un grande parco giochi dove trascorrere un po’ di tempo all’aria aperta.
    Aspetto prossimamente una tuo post su Budapest con i bambini piccoli 😉 !
    ciao,
    Anna

    • Carlotta - julio 27, 2019

      Grazie! La prossima volta che andremo, questo sarà sicuramente sulla mia lista! Anzi, ora cerco di aggiungerlo proprio nella lista sul post, così chi va prima può sceglierlo! Grazie per il suggerimento 🌸

      Budapest arriva prestissimo!

  2. Molto, molto, molto interessante, grazie!


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